Carburantes

Buenos días, amigos.

Llega la Semana Santa y, con ella, una nueva subida de los carburantes. Tal y como suele ser habitual. Las Petroleras se ponen de acuerdo para subir los precios en épocas de gran afluencia de vehículos, como si no tuviésemos ya suficiente con temas como la subida de la luz y otros muchos gastos que se han visto incrementados últimamente. Hoy hablaremos de los precios de los carburantes.

Desde Enero del 2010 a Febrero de este mismo año, el litro de gasóleo ha subido, de media, 34,34 céntimos, o lo que es lo mismo: llenar un depósito de 50 litros de diesel, nos cuesta ahora 17,17€ más que hace 4 años. Una barbaridad, teniendo en cuenta que hablamos de un período de tiempo sumido en esta crisis tan profunda y dañina.

Hay quien dice que el precio de la gasolina está subiendo por la crisis entre Rusia y Ucrania, ya que el 14% del petróleo que importamos es Ruso. Ësta crisis ha presionado al alza el precio del crudo hasta los 107,80$, su precio más alto para la OPEP en lo que va de año. El 52% del crudo que importamos viene de allí.

Además, el barril de Brent europeo y de Texas estadounidense han experimentado también llamativas subidas, del 1,95 y del 2,27 por ciento respectivamente. La Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES) destaca que Rusia ha ido ganando peso entre los proveedores de crudo y ha compensado los continuos descensos de los campos maduros de Noruega y Reino Unido. Es más, en 2012 los mayores productores continuaron siendo Arabia Saudí y Rusia.

España ha conseguido esquivar parte de las fluctuaciones del crudo gracias a que ha pasado de ser un importador neto de productos petrolíferos a convertirse en exportador, gracias al buen momento que atraviesa la actividad exportadora de la industria del refino y a la debilidad de la demanda interna. Además, España tiene menores precios finales que los países de nuestro entorno debido a menores impuestos.

Lo que da la sensación es que las Petroleras aprovechan hasta el más mínimo factor de influencia para subir los precios a su antojo. Y parece que es entre ellas quienes pactan los precios, según las sentencias judiciales.

Desde aquí abogamos por una liberalización total del sector, desde la distribución, hasta las gasolineras. De nada serviría liberalizar las gasolineras, si la distribución sigue siendo única. Lo malo de todo esto sería que, muy posiblemente, la calidad del carburante bajaría. Ahora, por lo menos nos queda el consuelo de que lo que le echamos a nuestros vehículos es algo de calidad, depurada y refinada hasta límites insospechados.

Últimamente han irrumpido en el mercado las gasolineras en los Centros Comerciales, haciendo descuentos por cada “X” dinero de compra, y ofreciendo los precios más bajos en sus gasolineras. Esto está haciendo que haya algo más de competencia real, pero sigue siendo insuficiente, a nuestro parecer.

Desde aquí hacemos una reflexión: ¿Por qué, cada vez que alguien saca una patente de un combustible alternativo, limpio y duradero, las petrolíferas compran esa patente? ¿Qué pasaría si se pusieran en funcionamiento fuentes de energía limpias, duraderas… y baratas? ¿A quién no le interesa que esto pase?.

Seguimos en contacto, amigos.