¡Feliz 50 cumpleaños, Mustang!

Un 17 de abril de hace 50 años, y sólo un día después de que los Rolling Stones sacasen su primer LP, nacía todo un icono en el mundo del Automovilismo. Un coche que lo cambió TODO y que, hoy en día, sigue levantando pasiones y sigue dejando con la boca abierta a todo aquel que tiene la suerte de verlo en persona. Hoy hablamos del Mustang Shelby: historia de una pasión.

Los automóviles, con sobradas pruebas a lo largo de la historia automotriz, generan relaciones de verdadera pasión entre el hombre y la máquina. Sin lugar a dudas, la del célebre Ford Mustang Shelby debe ser una de las más vigentes, no obstante su ciclo de fabricación fue uno de los más breves, desde un primer modelo en 1965 (aunque su nacimiento fue bastante antes) y el cese de la producción en 1970. Si bien hacia 2007 Ford lanzó una línea renovada del modelo, lo cierto es que fanáticos y coleccionistas alrededor del mundo están dispuestos a dar incluso lo que no tienen por uno de los clásicos modelos originales. Basta con remitirse a la última subasta de un Shelby, pautada en 1.3 millones de dólares, para darse de cuenta de ello. Por supuesto no era cualquier automóvil, sino que se trató de un GT500 de 1967, el modelo más veloz de la década de 1960.

La historia del Shelby nace con la necesidad de reinventar el clásico modelo Mustang, que por entonces necesitaba la compañía Ford para poder hacer frente en los circuitos profesionales de competición a rivales de la calaña del Dodge Challenger, o el Chevrolet Camaro. Así, los directivos de la automotriz acudieron al ex piloto de carreras y fabricante de automóviles de carrera texano, Carroll Shelby. El trabajo conjunto permitió crear el fastback, un tipo de carrocería que sentó las bases para la creación del primer Shelby GT 350, un formidable automóvil que debutó formalmente en las pistas durante enero de 1965 y que logró su primer triunfo al mes siguiente, en una carrera disputada en Green Valley, Texas.

Tan sólo un año más tarde, en noviembre de 1966, Ford sacó al mercado el modelo Shelby GT 500, que con el correr de los años se transformaría en uno de los automóviles más clásicamente célebres de la industria automotriz estadounidense. Paradójicamente, tras algunos años de éxito rotundo, la venta de automóviles de competencia Ford-Shelby comenzó a decaer y, hacia febrero de 1970, la sociedad entre la compañía y Carroll Shelby finalizó.

El Mustang dio origen a una nueva clase de vehículo estadounidense denominado «pony car» — un coupé deportivo con largo capó delantero y corta parte trasera. Ha tenido entre sus máximos rivales al Chevrolet Camaro de GM, el Javelin de AMC, el Dodge Challenger, y el renovado Plymouth Barracuda de Chrysler. También ha inspirado a modelos como el Toyota Celica y Ford Capri, que fueron importados posteriormente a Estados Unidos.

Desde los años 70 hasta ahora, ha habido, nada más y nada menos que cinco generaciones más del mítico modelo. El 5 de diciembre 2013, Ford Motors Company lanza la sexta generación del modelo del caballo. El nuevo Mustang es más ancho (40 mm), más bajo (38 mm) y más dinámico en lo estético que su antecesor, el diseño aúna reminiscencias del Mustang original con el lenguaje Kinetic Design de Ford. En esta generación, a diferencia de las anteriores, no se creó el modelo orientado únicamente al mercado estadounidense, sino con una concepción más global. Buena prueba de ello es que será el primer Mustang en comercializarse a gran escala en el mercado europeo.

El Ford Mustang ha aparecido de forma especialmente relevante en películas como «Bullitt» (1968), interpretada por Steve McQueen quien conduce el modelo GT con Motor de 390Ci (además de otros y el Dodge Charger). La repercusión del Mustang tras el film es tal que en 2001 Ford anunció una edición limitada del modelo, el Ford Mustang GT «Bullitt», con unas prestaciones similares a las del vehículo de la película y que imitaba su característico sonido. De hecho, incluso existen asociaciones de propietarios de este modelo como la International Mustang Bullitt Owners Club.

El Mustang cumple 50 años, pero lejos de parecer algo obsoleto, de "mediana edad" o un proyecto en vías de extinción, nos demuestra que es un modelo que promete darnos mucha guerra, al menos unos cuantos años más. ¡Larga Vida al Ford Mustang!